Crédito: Emmanuel Aveldaño.
Con la rehabilitación del Barrio Antiguo ya concluida, el Gobierno de Monterrey puso en marcha un plan de cierres vehiculares que convertirá parte del Centro Histórico en una zona más amigable para peatones y visitantes.
Durante un recorrido por la zona, el alcalde Adrián de la Garza destacó que los trabajos incluyeron la renovación de calles y banquetas, mejoras en iluminación, nueva señalización, instalación de bolardos y la rehabilitación de espacios públicos emblemáticos.
Entre las obras también sobresale la modernización de la Plaza del Reloj y la construcción de un Centro de Control y Comando (C2), que permitirá reforzar la vigilancia y el monitoreo en uno de los sectores turísticos más importantes de la ciudad.
Las nuevas medidas contemplan que las calles Mina y Morelos permanezcan cerradas al tránsito vehicular de lunes a jueves, en un horario de 17:00 a 00:00 horas, como parte de la primera fase del programa.
Durante los fines de semana, el perímetro peatonal se ampliará hacia vialidades como Abasolo y Diego de Montemayor, con restricciones que operarán desde las 14:00 horas hasta las 06:00 de la mañana del día siguiente.
Las autoridades explicaron que en eventos de gran afluencia el área restringida podría extenderse entre Doctor Coss, Matamoros y Constitución, apoyada por operativos especiales de seguridad y monitoreo.
Para garantizar la movilidad de quienes viven en la zona, el municipio informó que al menos 180 residentes ya registraron las placas de sus vehículos, permitiéndoles ingresar a sus domicilios aun cuando los cierres estén activos.
La administración municipal aseguró que estas acciones forman parte de una estrategia de largo plazo para dejar un legado urbano permanente, más allá de la celebración de la Copa del Mundo, y consolidar al Barrio Antiguo como uno de los principales atractivos turísticos y culturales de Monterrey.
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