Foto: Reuters.
La confrontación entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse con una nueva serie de ataques militares y versiones encontradas sobre la situación del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Mientras Teherán insiste en que la vía marítima permanece cerrada hasta nuevo aviso, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) aseguró que el paso continúa abierto y que sus fuerzas están desplegadas para garantizar la libre navegación de embarcaciones comerciales.
El conflicto se reactivó luego de que Irán informara haber atacado un buque que, según sus autoridades, transitaba por una ruta no autorizada dentro del estrecho.
Como respuesta, el Centcom anunció una nueva ofensiva contra objetivos iraníes, argumentando que busca reducir la capacidad militar de Teherán para atacar embarcaciones civiles y comerciales que cruzan la zona.
Las fuerzas estadounidenses aseguraron haber alcanzado más de 140 objetivos militares, entre ellos instalaciones de misiles y drones, redes de comunicaciones y puestos de vigilancia costera ubicados en el sur de Irán.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní confirmó que Estados Unidos atacó varias bases e infraestructura estratégica, mientras lanzó ofensivas con misiles y drones contra posiciones y aliados estadounidenses en Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Omán y Bahréin.
La nueva escalada pone en riesgo el acuerdo de alto al fuego provisional alcanzado semanas atrás, cuyo objetivo era reducir las hostilidades y permitir la reapertura del Estrecho de Ormuz.
El presidente Donald Trump sostuvo que los recientes ataques iraníes rompieron el acuerdo, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, acusó a Washington de haber incumplido primero los compromisos establecidos.
En medio de la crisis, Trump también dio marcha atrás en una de las medidas económicas que había anunciado apenas un día antes. El mandatario informó que ya no impondrá una tasa del 20% a los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz bajo protección estadounidense.
A través de Truth Social, explicó que la decisión fue tomada tras conversaciones con líderes del golfo Pérsico, quienes —según afirmó— aceptaron impulsar acuerdos comerciales e inversiones en Estados Unidos como alternativa al gravamen.
El lunes, Trump había planteado establecer un bloqueo naval a embarcaciones que entraran o salieran de puertos iraníes y cobrar un impuesto del 20% a buques de otros países por facilitarles el paso a través del estrecho.
Tras el cambio de postura, el Ejército iraní respondió que no cederá "ni un ápice" sobre el control del Estrecho de Ormuz y reiteró que defenderá su posición frente a cualquier intento de presión extranjera.
El Estrecho de Ormuz continúa siendo una pieza clave para el comercio energético mundial, ya que por esta ruta circula una parte significativa del petróleo y gas natural exportados a nivel global. Cualquier interrupción en su operación podría impactar directamente en los mercados internacionales y en el precio de la energía.
Mientras continúan los ataques y las negociaciones diplomáticas avanzan con dificultad, la tensión en Medio Oriente mantiene en alerta a gobiernos y mercados financieros de todo el mundo.
Recursos
Sobre Nosotros
Términos de Uso
Política de Cookies


