Imagen compartida por PC Cuautitlán Izcalli | Cortesía.
La explosión ocurrió la tarde del 24 de septiembre en la calle Aldama, durante las celebraciones patronales de San Francisco Tepojaco. Una camioneta particular llevaba una carga de cohetones cuando se produjo la detonación.
De acuerdo con los primeros reportes, la unidad quedó envuelta en llamas en cuestión de segundos, mientras las chispas, fragmentos y otros materiales alcanzaron a personas que se encontraban cerca de la procesión.
El saldo fue actualizado conforme avanzó la atención médica. El gobierno municipal informó que 24 personas resultaron lesionadas y fueron distribuidas en distintos hospitales del Estado de México y la Ciudad de México.
Entre los afectados había varios menores. En el Hospital de Traumatología y Ortopedia de Lomas Verdes ingresaron ocho menores, entre ellos Alejandro, de 15 años, quien falleció debido a la gravedad de sus lesiones. Otros pacientes permanecen bajo atención médica.
Los servicios de emergencia desplegaron ambulancias y personal de Protección Civil, Bomberos, seguridad municipal, estatal y Guardia Nacional para atender a los heridos y asegurar la zona después de la explosión.
La cifra de afectados presentó variaciones durante las primeras horas debido a que las personas lesionadas fueron trasladadas a diferentes centros médicos. El gobierno municipal posteriormente estableció el saldo en 24 personas lesionadas y una víctima mortal.
Uno de los puntos que ahora forma parte de la investigación es la forma en que se transportaba la pirotecnia. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México mantiene las indagatorias para determinar las circunstancias que provocaron la detonación y establecer las responsabilidades correspondientes.
El Ayuntamiento de Cuautitlán Izcalli también informó que los requisitos necesarios para la celebración patronal no habían sido concluidos. De acuerdo con el gobierno municipal, las autoridades auxiliares habían iniciado el trámite desde mayo, pero aún tenían pendientes administrativos.
La falta de documentación completa también será revisada como parte de las investigaciones, particularmente para determinar las condiciones bajo las cuales se realizó la procesión y se permitió el traslado de material pirotécnico junto a los asistentes.
El accidente vuelve a poner bajo la lupa el manejo de pirotecnia durante las fiestas patronales del Estado de México, donde estos materiales forman parte de numerosas celebraciones comunitarias. El Instituto Mexiquense de la Pirotecnia había anunciado recientemente capacitaciones para iglesias y mayordomías sobre normas, manejo y quema segura de artificios.
Mientras continúan las investigaciones, familiares y habitantes de San Francisco Tepojaco enfrentan las consecuencias de una explosión que convirtió una celebración religiosa en una emergencia con víctimas, entre ellas un adolescente que perdió la vida.
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