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El estrecho de Ormuz, nuevamente en el centro del conflicto
La navegación por el estrecho de Ormuz se redujo drásticamente este viernes después de que dos embarcaciones de la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos fueran atacadas mientras transitaban por la zona.
El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y representa una de las principales rutas energéticas del planeta. Antes de la ofensiva contra Irán, más de 130 embarcaciones lo atravesaban diariamente.
Los registros marítimos mostraron una caída considerable en el tránsito. El jueves únicamente nueve barcos cruzaron la vía, frente a los más de 130 diarios registrados antes del inicio de la ofensiva estadounidense e israelí.
EU asegura que puede mantener el bloqueo
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos tienen capacidad para sostener indefinidamente su presencia naval frente a Irán.
El funcionario explicó que Washington mantendría los buques en rotación para garantizar la continuidad de las operaciones y hacer cumplir el bloqueo impuesto contra Teherán.
La medida forma parte de la estrategia estadounidense para aumentar la presión sobre Irán, mientras el gobierno de Donald Trump enfrenta también el impacto político del aumento en los precios de los combustibles.
Washington prepara más presión económica
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó que Estados Unidos prepara nuevas medidas para profundizar el aislamiento económico de Irán.
El funcionario aseguró que las próximas acciones podrían representar algunas de las medidas económicas más severas aplicadas contra un país.
Mientras tanto, los precios internacionales del petróleo continúan bajo presión. El Brent y el West Texas Intermediate se ubicaban alrededor de los 87 y 81 dólares por barril, respectivamente.
Irán condiciona la reapertura de la ruta
Teherán, por su parte, mantiene una postura igualmente firme. Las autoridades iraníes han señalado que no permitirán la reapertura del estrecho para la navegación comercial mientras no se cumplan sus condiciones.
Entre sus principales exigencias se encuentran el levantamiento de las sanciones económicas y la liberación de activos iraníes congelados.
Una comisión parlamentaria iraní también aprobó un plan que contempla restricciones al tránsito de embarcaciones y equipos pertenecientes a Estados Unidos, Israel y otros países considerados hostiles.
Una ruta estratégica para la economía mundial
La disputa adquiere una dimensión internacional debido a la importancia del estrecho de Ormuz para el comercio energético. Antes del conflicto, por esta vía circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo.
La reducción del tráfico marítimo ya está obligando a compradores asiáticos a buscar alternativas para garantizar sus suministros energéticos.
Con las negociaciones estancadas y ambos gobiernos endureciendo sus posiciones, el estrecho de Ormuz se convierte nuevamente en uno de los principales focos de tensión geopolítica y energética del planeta.
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