INTELIGENCIA ARTIFICIAL

México fabrica la infraestructura de la IA, pero aún no puede alojar sus grandes modelos

México fabrica la infraestructura de la IA, pero aún no puede alojar sus grandes modelos

México avanza en la cadena global de la inteligencia artificial, pero enfrenta una contradicción: es un importante exportador de servidores y hardware, mientras carece de centros de datos capaces de alojar modelos de IA de gran escala. La falta de energía, conectividad y talento amenaza con frenar esta oportunidad.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

México fabrica la infraestructura de la IA, pero aún no puede alojar sus grandes modelos

México avanza en la cadena global de la inteligencia artificial, pero enfrenta una contradicción: es un importante exportador de servidores y hardware, mientras carece de centros de datos capaces de alojar modelos de IA de gran escala. La falta de energía, conectividad y talento amenaza con frenar esta oportunidad.

Imagen compartida en medios.

El país se encuentra ante una paradoja en plena expansión de la inteligencia artificial. Aunque el país cuenta con alrededor de 50 instalaciones de centros de datos y se ha convertido en un actor relevante en la fabricación y exportación de servidores, todavía depende de infraestructura ubicada en Estados Unidos, China y Holanda para procesar modelos de IA de gran escala.

Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), señaló que ninguno de los centros de datos instalados actualmente en territorio nacional cuenta con la infraestructura especializada necesaria para alojar este tipo de modelos.

Durante la presentación de estudios sobre adopción de IA en sectores estratégicos, realizada en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, explicó que la capacidad donde se alojan estos sistemas determina su procesamiento, velocidad de respuesta y posibilidad de desarrollar aplicaciones diseñadas específicamente para el mercado mexicano.

Uno de los principales obstáculos es la infraestructura eléctrica. Rivera Cerecedo advirtió que, sin suficiente generación, distribución y confiabilidad energética, será difícil construir una industria nacional de inteligencia artificial capaz de competir internacionalmente.

A esto se suma la conectividad. Según la MEXDC, más de 552 municipios todavía no cuentan con conexión, mientras que en algunas zonas donde sí existe servicio persisten limitaciones relacionadas con el acceso a banda ancha.

El costo también representa un desafío. Instalar un centro de datos en México puede resultar hasta cuatro veces más caro que en Brasil, debido principalmente a los costos asociados con infraestructura eléctrica y conectividad.

La organización estima, sin embargo, que existen proyectos de empresas globales para desarrollar infraestructura relacionada con IA en México, con inversiones que podrían alcanzar 82 mil millones de dólares entre 2020 y 2031.

Otro reto es la formación de especialistas. La MEXDC proyecta la creación de unos 113 mil empleos especializados vinculados con el sector durante ese periodo, por lo que considera urgente preparar a una nueva generación de trabajadores para operar y desarrollar esta infraestructura.

Querétaro continúa como uno de los principales destinos para los centros de datos, pero la asociación busca diversificar las inversiones hacia entidades como Hidalgo, Estado de México, Nuevo León, Jalisco y Yucatán.

La disponibilidad de agua también forma parte del debate. Aunque los centros de datos requieren sistemas de refrigeración, Rivera Cerecedo sostuvo que la tecnología ha permitido reducir la dependencia de agua y que actualmente la principal preocupación para el crecimiento del sector es garantizar suficiente energía.

México sí está ganando terreno en el hardware

La contradicción se vuelve más evidente al observar la posición de México dentro de la cadena internacional de suministro de IA. El país se ha convertido en un importante fabricante y exportador de servidores y equipos que posteriormente son utilizados en centros de datos estadounidenses.

De acuerdo con datos citados del Banco Mundial, México se encuentra entre las economías en desarrollo que lideran las exportaciones relacionadas con la infraestructura de inteligencia artificial, solo por detrás de China.

La cercanía con Estados Unidos representa una ventaja estratégica. Durante 2026, México llegó a concentrar alrededor de 40 por ciento de las importaciones estadounidenses de servidores utilizados en centros de datos de IA.

Entre enero y mayo, las exportaciones mexicanas de servidores hacia Estados Unidos alcanzaron aproximadamente 46 mil 900 millones de dólares, mientras que en mayo el país llegó a convertirse en el principal proveedor mensual estadounidense de estos equipos.

Ciudades industriales como Ciudad Juárez y distintas regiones de Jalisco participan en esta cadena, donde empresas asiáticas importan componentes, los ensamblan en México y posteriormente envían los equipos al mercado estadounidense.

El problema es que fabricar las máquinas que hacen posible la IA no significa necesariamente que México esté aprovechando todo su potencial. La adopción de esta tecnología entre las empresas nacionales todavía se mantiene limitada frente a otras economías.

La adopción de IA también presenta rezagos

Los estudios presentados en la UNAM muestran que la inteligencia artificial avanza de manera desigual entre los sectores económicos mexicanos. En servicios financieros y seguros, la adopción promedio alcanza 8.4 por ciento, aunque la banca múltiple llega a 31.1 por ciento.

En medios y telecomunicaciones, 18 por ciento de las empresas ya utiliza IA, convirtiendo a este sector en uno de los más avanzados del país. Sin embargo, México todavía se encuentra considerablemente por debajo del promedio de adopción registrado entre países de la OCDE.

En electricidad, agua y distribución de gas natural, la adopción promedio es de 5.7 por ciento, aunque el subsector eléctrico alcanza 25.2 por ciento.

Para especialistas del Centro México Digital, el desafío ya no consiste únicamente en reconocer el potencial de la IA, sino en crear las condiciones regulatorias, de infraestructura y formación de talento necesarias para acelerar su utilización.

A esta situación se suma una advertencia de Moody’s: las limitaciones de la infraestructura eléctrica mexicana podrían convertirse en uno de los principales obstáculos para la expansión de los centros de datos y de la inteligencia artificial.

La calificadora considera que México tiene una posición destacada en infraestructura digital dentro de América Latina, pero enfrenta una insuficiencia estructural en la oferta eléctrica. La inversión prevista de la CFE hasta 2030 podría ayudar a ampliar la generación y mejorar la confiabilidad de la red.

El desafío para México, por tanto, no es únicamente atraer inversiones. El país necesita suficiente electricidad, conectividad, talento, capacidad informática y reglas claras para que la infraestructura relacionada con la IA también genere valor dentro de su propio territorio.

La oportunidad es considerable: México ya participa activamente en la fabricación de los equipos que sostienen esta revolución tecnológica. El siguiente paso será conseguir que esos avances no solo se exporten, sino que también permitan desarrollar y utilizar inteligencia artificial de gran escala dentro del país.

Social Media

Social

X.com

TikTok

YouTube

Recursos

Sobre Nosotros

Términos de Uso

Política de Cookies

Territorio Nacional 2026 ®