Foto: Charbell Lucio.
La violencia volvió a sacudir a Michoacán. El asesinato de tres personas durante una emboscada armada en la región de Aquila desencadenó una serie de movilizaciones que mantienen paralizadas importantes vías de comunicación en la entidad.
Los hechos ocurrieron sobre el tramo carretero Pomaro-El Duin, en la Carretera Federal 200, donde un grupo armado interceptó una camioneta en la que viajaban autoridades comunales y dos docentes. El ataque dejó un saldo de tres personas fallecidas y una maestra gravemente herida.
Entre las víctimas se encuentran Lucas Flores Tolentino, tesorero de la comunidad indígena de Pomaro, y Jerónimo García Flores, enlace jurídico de la misma localidad. Ambos eran reconocidos líderes comunales y, de acuerdo con las primeras investigaciones, habrían sido el objetivo principal del atentado.
También perdió la vida Felipe de Jesús M., un joven maestro originario del municipio de Los Reyes, quien apenas tenía dos días de haber llegado a la región para impartir clases. Otra docente resultó gravemente lesionada y permanece bajo atención médica.
Las autoridades señalan que los profesores habrían sido víctimas colaterales. Ambos solicitaron un aventón y viajaban en la batea de la camioneta cuando fueron sorprendidos por los agresores, presuntamente vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La indignación no tardó en extenderse por la región. Habitantes de Pomaro instalaron bloqueos carreteros en la zona de Maruata, donde impiden el paso de vehículos y exigen acciones contundentes contra los responsables del crimen.
Durante las protestas fueron incendiados una patrulla y un autobús de pasajeros, lo que elevó aún más la tensión en la zona costera. Los manifestantes aseguran que no retirarán los bloqueos hasta obtener respuestas concretas de las autoridades.
La movilización también alcanzó otras regiones del estado. Maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunciaron protestas en la caseta de Zinapécuaro, mientras que habitantes de San Antonio Tierras Blancas bloquearon la carretera Zamora-Tangancícuaro en memoria del joven profesor asesinado.
Ante la crisis, el alcalde de Aquila, José María Valencia Guillén, pidió la intervención urgente de los gobiernos estatal y federal para garantizar la seguridad de la población y capturar a los autores materiales e intelectuales del ataque.
Mientras continúan las investigaciones, la región permanece bajo un clima de tensión e incertidumbre. Para las comunidades afectadas, el triple homicidio representa una profunda herida que vuelve a evidenciar los riesgos que enfrentan líderes sociales, autoridades indígenas y docentes en zonas marcadas por la violencia criminal.
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