Foto: Getty Images / Bloomberg
Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída en las operaciones electrónicas posteriores al cierre de los mercados este lunes, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que la guerra en Irán está “prácticamente terminada”. Las declaraciones del mandatario redujeron la presión en los mercados energéticos y generaron un cambio inmediato en la tendencia de los precios del crudo.
Hacia las 19:45 horas (GMT), el barril de Brent crude oil, referencia internacional, retrocedía 5.20% para ubicarse en 87.87 dólares respecto al cierre previo. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), principal indicador del crudo estadounidense, registraba una caída más pronunciada de 7.47%, hasta los 84.11 dólares por barril.
Durante la primera sesión de la semana, el mercado petrolero había mostrado un comportamiento volátil tras el fuerte repunte registrado en días anteriores. En los últimos diez días, los precios del crudo se dispararon ante los temores por problemas de suministro derivados de las tensiones en Oriente Medio y el impacto del conflicto armado en la región.
Incluso durante la jornada del lunes 9 de marzo, el petróleo superó momentáneamente los 100 dólares por barril, un nivel que no se observaba desde 2022, cuando el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania provocó un aumento significativo en los mercados energéticos internacionales.
Desde el 28 de febrero, Irán ha respondido a bombardeos realizados por Israel y Estados Unidos con ataques dirigidos a instalaciones petroleras en distintos países de Oriente Medio. Estas acciones elevaron el riesgo de interrupciones en el suministro global de crudo, generando nerviosismo entre inversionistas y operadores del mercado energético.
Sin embargo, Trump aseguró en una entrevista con la cadena CBS que el conflicto está cerca de concluir. “Bien mirado, no les queda nada. No queda nada en sentido militar”, declaró el presidente al referirse a la capacidad bélica iraní tras los recientes ataques coordinados de Washington y Tel Aviv.
El mandatario estadounidense también señaló que evalúa la posibilidad de que su país tome control del estratégico Estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima es considerada uno de los puntos más críticos del comercio energético global, ya que por ella circula aproximadamente el 20% del petróleo que se produce en el mundo.
Las declaraciones del presidente estadounidense ayudaron a tranquilizar a los inversionistas ante el temor de un bloqueo prolongado en el paso marítimo. Tras sus comentarios, el mercado reaccionó rápidamente con una caída en los precios del crudo, mientras los principales índices de Wall Street registraban avances durante las operaciones aún activas.
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