Fotografía cortesía de archivo
CULIACÁN, Sinaloa.– Durante los primeros quince días de enero, en Sinaloa se contabilizan al menos 80 muertes violentas; sin embargo, la Fiscalía General del Estado (FGE) solo ha reconocido 65 de estos casos como homicidios dolosos dentro de sus reportes oficiales.
Esta diferencia pone en entredicho la narrativa de una reducción de la violencia en la entidad, ya que alrededor del 20 por ciento de las muertes violentas ocurridas en este periodo no se reflejan en las estadísticas formales.
La disparidad se desprende de los informes diarios de la propia FGE, los cuales documentan al menos siete hallazgos de restos óseos durante este lapso. Dichos casos no han sido integrados a carpetas de investigación por homicidio correspondientes a enero.
En Sinaloa, el manejo, registro y consulta de restos óseos, así como de personas fallecidas sin identificar, está a cargo de la FGE y del Centro de Resguardo Temporal e Identificación Humana (CertiDH). No obstante, de acuerdo con el colectivo de búsqueda Sabuesos Guerreras AC, con sede en Culiacán, este centro enfrenta carencias de equipo especializado para la correcta identificación de los cuerpos bajo su resguardo.
A la violencia registrada en el estado se suman cuatro casos de feminicidio y el asesinato de dos funcionarios municipales en Culiacán: el director de Tránsito, Francisco Javier Zazueta Lizárraga, y la comisaria de Bachigualatito, Mirna Karime Corrales Gutiérrez.
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