Créditos: AFP.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró oficialmente este miércoles el uso del nuevo Air Force One durante un vuelo desde la Base Conjunta Andrews, en Maryland, con destino a Dakota del Norte, donde participará en actividades relacionadas con el próximo 250 aniversario de la independencia estadounidense.
La aeronave es un Boeing 747-8i valuado en aproximadamente 400 millones de dólares y fue entregada como obsequio por la familia real de Catar. Sin embargo, antes de entrar en operaciones, la Fuerza Aérea de Estados Unidos destinó otros 400 millones de dólares para adecuarla con sistemas de comunicación, defensa y seguridad presidencial.
El avión funcionará como una solución temporal mientras Boeing concluye la fabricación de los nuevos aviones presidenciales definitivos, cuya entrega está prevista para 2028.
Además de sus capacidades tecnológicas, el nuevo Air Force One ha llamado la atención por su lujoso interior. La aeronave conserva acabados de madera, alfombras de alta gama, salas de reuniones y asientos de cuero, mientras que la zona destinada a la prensa incorpora cápsulas reclinables tipo cama con funciones de masaje, soporte lumbar y pantallas individuales.
En el exterior también rompe con la imagen tradicional de los aviones presidenciales estadounidenses. El diseño adopta una combinación de azul marino con franjas rojas y doradas, una propuesta impulsada por Trump que sustituye el clásico esquema azul claro utilizado desde la administración de John F. Kennedy.
El estreno del avión provocó nuevas críticas entre legisladores demócratas y especialistas en ética pública, quienes consideran que aceptar un regalo de ese valor por parte de un gobierno extranjero podría representar un conflicto de interés y generar dudas sobre la independencia de la presidencia estadounidense.
Trump rechazó esos cuestionamientos antes de abordar la aeronave. Afirmó que el avión pertenece al Departamento de Defensa y no a su patrimonio personal, por lo que no existe ninguna irregularidad. "Es un obsequio de un país que nos ha tratado muy bien", declaró, además de defender el lujo del aparato al señalar que no ve inconveniente en mostrarlo.
El mandatario también confirmó que, una vez concluido su mandato, el Boeing 747-8 será transferido a la Fundación de su Biblioteca Presidencial. Se prevé que la aeronave vuelva a ser protagonista este 4 de julio, cuando encabece un sobrevuelo militar durante las celebraciones del Día de la Independencia de Estados Unidos.
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