Foto compartida por NBC News.
Washington vivió una jornada fuera de lo común este fin de semana, cuando el presidente Donald Trump convirtió la Casa Blanca en escenario de una función de artes marciales mixtas organizada por la UFC, coincidiendo con la celebración de su cumpleaños número 80.
La velada se desarrolló en el Jardín Sur de la residencia presidencial, donde se instaló un octágono profesional rodeado por miles de asistentes, funcionarios de alto nivel, líderes republicanos e invitados internacionales.
Antes del inicio de las peleas, Trump anunció que se alcanzó un acuerdo preliminar para avanzar hacia el fin de las hostilidades con Irán, asegurando además que Estados Unidos levantará el bloqueo marítimo que mantenía sobre el país asiático.
Aunque el mandatario afirmó que el entendimiento ya está completo, diversos aspectos del acuerdo aún deberán negociarse durante las próximas semanas.
El evento contó con la presencia del presidente de UFC, Dana White, aliado cercano de Trump, así como del secretario de Estado Marco Rubio, el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson y otros integrantes de la administración.
Durante la función, varios peleadores agradecieron públicamente a Trump y algunos incluso se acercaron a saludarlo al finalizar sus combates. El mandatario permaneció gran parte de la noche observando las peleas desde primera fila.
La pelea estelar enfrentó a Ilia Topuria y Justin Gaethje, quien apareció envuelto en una bandera estadounidense. Gaethje terminó imponiéndose tras una intensa batalla de cuatro asaltos.
Tras el combate principal, Trump ingresó al octágono para felicitar a los participantes y presenciar un espectáculo de fuegos artificiales que se extendió hasta la madrugada.
El evento fue presentado por la Casa Blanca como parte de las celebraciones rumbo al 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, aunque diversos analistas señalaron que la función también sirvió para reforzar la imagen pública del mandatario en medio de cuestionamientos sobre su gestión.
Críticos compararon el espectáculo con las antiguas exhibiciones romanas conocidas como “pan y circo”, argumentando que se trató de una estrategia para desviar la atención de temas como la inflación, la guerra en Medio Oriente y la caída en los índices de aprobación presidencial.
A pesar de las polémicas, la función de UFC se convirtió en uno de los eventos más llamativos realizados en la historia moderna de la Casa Blanca, consolidando una nueva mezcla entre política, entretenimiento y espectáculo mediático en la era Trump.
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