Imagen extraída de video de redes sociales.
Protesta internacionaliza conflicto ambiental en Sinaloa
La oposición a la planta de amoniaco proyectada para Topolobampo, Sinaloa, escaló este jueves a nivel internacional con una manifestación frente a la embajada de Alemania en la Ciudad de México.
Organizaciones ciudadanas, colectivos juveniles y grupos ambientalistas se concentraron en la sede diplomática para rechazar el proyecto impulsado por Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial del consorcio suizo-alemán Proman.
“Topo no se vende, el mar se defiende”
Durante la movilización, los manifestantes lanzaron consignas como “¡Topo no se vende, el mar se defiende!” y “¡Aquí No!”, lema del movimiento que desde hace años mantiene su rechazo a la instalación de la industria petroquímica en la región.
Los participantes expresaron su preocupación por los posibles impactos ambientales que podría generar la planta en la Bahía de Ohuira y otros ecosistemas costeros considerados de alta importancia ecológica.
Acusan doble discurso ambiental
Uno de los principales reclamos estuvo dirigido a Alemania, país señalado por los activistas como uno de los actores vinculados al financiamiento y desarrollo del proyecto.
Los manifestantes cuestionaron que naciones europeas con estrictas regulaciones ambientales en sus propios territorios respalden inversiones industriales de alto impacto en países como México.
“No aceptaremos una colonización ambiental”
Durante el acto, varios oradores calificaron el proyecto como una forma de colonización económica y ambiental impulsada por corporaciones extranjeras.
Argumentaron que las comunidades locales no han otorgado un consenso pleno para la instalación de la planta y advirtieron sobre riesgos potenciales para la pesca, la biodiversidad marina y la calidad de vida de los habitantes de la zona.
Resistencia social continuará
Entre las voces más visibles de la protesta estuvo Melina Maldonado, integrante del movimiento ciudadano ¡Aquí No!, quien aseguró que la oposición al proyecto se mantendrá activa.
La activista afirmó que la resistencia social seguirá creciendo y advirtió que las empresas involucradas podrían enfrentar pérdidas económicas derivadas de la presión ciudadana y los conflictos que rodean la obra.
Una controversia que sigue abierta
La planta de amoniaco en Topolobampo ha sido objeto de controversia durante más de una década, enfrentando procesos legales, consultas indígenas, inspecciones ambientales y constantes movilizaciones sociales.
Con esta protesta frente a la representación diplomática alemana, los opositores buscan llevar el conflicto más allá de las fronteras mexicanas y aumentar la presión internacional para lograr la cancelación definitiva del proyecto petroquímico en la costa sinaloense.
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