Crédito imagen de sitio web Pie de Página.
Desde Chiapas, el Capitán Marcos afirmó que el futbol profesional ya no pertenece a los pueblos, sino a corporaciones, televisoras y organismos internacionales como la FIFA, a quienes acusó de privilegiar intereses económicos mientras las comunidades enfrentan violencia, pobreza y destrucción territorial.
Para el EZLN, las canchas populares dejaron de ser espacios de convivencia para convertirse en territorios atravesados por la violencia y el abandono social. Marcos aseguró que incluso los espacios comunitarios están siendo criminalizados bajo gobiernos que se dicen progresistas.
“Las canchas de grava y lodo se han convertido en el espacio de lucha entre cárteles del crimen organizado y desorganizado”, sentenció el vocero zapatista, relacionando directamente el deterioro social con el modelo económico neoliberal.
La crítica del EZLN no es nueva. Desde 2014, el movimiento zapatista convocó al “Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo”, bajo el lema: “Donde los de arriba destruyen, los de abajo reconstruimos”.
En aquel encuentro internacional, el EZLN y el Congreso Nacional Indígena denunciaron que el capitalismo neoliberal representa una amenaza directa para la humanidad y para la madre tierra, señalando que las luchas comunitarias y de resistencia existen en todos los continentes.
“En la defensa de la madre tierra, en la lucha por la humanidad y contra el neoliberalismo, no hay lucha pequeña”, afirmaron en su convocatoria, donde reunieron colectivos, pueblos originarios y organizaciones de distintas partes del mundo.
La postura zapatista también ha incluido un rechazo abierto a las guerras contemporáneas. En 2022, miles de integrantes del EZLN marcharon en Chiapas contra la invasión rusa en Ucrania y contra lo que llamaron “las guerras capitalistas”.
Durante aquellas movilizaciones, los zapatistas condenaron no sólo el conflicto en Ucrania, sino también las agresiones contra Palestina, Kurdistán, Siria y diversos pueblos originarios alrededor del planeta.
“Estamos en contra de las guerras de los malos gobiernos capitalistas”, corearon miles de manifestantes encapuchados en San Cristóbal de Las Casas, donde además exigieron paz y denunciaron que las grandes potencias destruyen territorios por intereses económicos y geopolíticos.
El EZLN sostiene que tanto las guerras como los grandes espectáculos deportivos internacionales forman parte de una misma lógica de mercado global, donde el capital convierte el dolor, la cultura y hasta el entretenimiento en mercancía.
Aun así, el movimiento zapatista reconoce que el futbol también puede funcionar como una herramienta de resistencia y memoria colectiva. Marcos recordó episodios donde jugadores y aficionados utilizaron el deporte para desafiar al poder político y económico.
En ese contexto, mencionó desde el rechazo de Paul Breitner a dictaduras latinoamericanas hasta muestras de solidaridad recientes con Palestina dentro del futbol internacional, incluyendo referencias al apoyo expresado por figuras como Lamine Yamal.
El pronunciamiento concluye contrastando la imagen comercial del Mundial con la realidad de las madres buscadoras y las víctimas de violencia en México. Para el EZLN, mientras el espectáculo promete unidad global, miles de familias siguen enfrentando desapariciones, guerra y despojo en silencio.
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