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La salida de Jeff Dean, Sanjay Ghemawat, Quoc Le y Oriol Vinyals ocurre mientras Alphabet proyecta inversiones multimillonarias en infraestructura de IA, evidenciando una profunda transformación en la estrategia del gigante tecnológico.
Google reduce personal mientras apuesta todo por la IA
La compañía presentó un aviso WARN que contempla 52 despidos permanentes en el estado de Washington, con puestos que incluyen ingeniería de software, producto, diseño, reclutamiento y otras áreas técnicas.
Las separaciones comenzarán en septiembre y se extenderán hasta octubre. Los trabajadores afectados se encuentran en instalaciones de Kirkland, Redmond y Seattle, además de algunos empleados remotos.
El recorte representa una nueva etapa en la reorganización de Google, que ya había eliminado miles de puestos en años anteriores mientras concentra recursos en áreas consideradas estratégicas, particularmente la inteligencia artificial.
El golpe más fuerte llega desde la cima
Al mismo tiempo que se anuncian los despidos, cuatro figuras fundamentales para el desarrollo de la IA dentro de Google decidieron abandonar la empresa para fundar Discovery Loop, una nueva startup enfocada en automatizar procesos de investigación científica y tecnológica.
Jeff Dean, uno de los primeros y más reconocidos ingenieros de Google, fue cofundador de Google Brain y ha ocupado posiciones clave en Google DeepMind y Google Research. Junto con Sanjay Ghemawat, participó en algunos de los desarrollos fundamentales de la infraestructura tecnológica de la compañía.
A ellos se sumaron Quoc Le, pionero en sistemas de aprendizaje automático, y Oriol Vinyals, investigador de DeepMind y una de las figuras vinculadas al desarrollo de Gemini.
¿Qué busca Discovery Loop?
La nueva empresa pretende desarrollar sistemas de inteligencia artificial capaces de automatizar ciclos de investigación: plantear hipótesis, diseñar experimentos, analizar resultados y generar nuevas ideas para continuar el proceso.
Sus fundadores buscan aplicar esta tecnología inicialmente al aprendizaje automático, pero contemplan extenderla a áreas como diseño de chips, biología, descubrimiento de medicamentos y desarrollo de nuevos materiales.
La ambición es que pequeños equipos puedan utilizar estos sistemas para realizar investigaciones a una escala que tradicionalmente requeriría grandes organizaciones y numerosos especialistas.
Google seguirá ligado a sus antiguos investigadores
Aunque la salida representa una pérdida importante de talento para Google, la relación entre ambas partes no terminó por completo.
Alphabet acordó invertir en Discovery Loop y proporcionar recursos de computación durante su primer año, además de colaborar con la startup en proyectos relacionados con infraestructura y sistemas de aprendizaje automático.
El propio Sundar Pichai reconoció la importancia histórica de Dean y Ghemawat para Google y destacó que ambos participaron en transformaciones tecnológicas que abarcan desde la infraestructura inicial del buscador hasta el desarrollo de redes neuronales.
Una contradicción que revela el nuevo rumbo tecnológico
La situación refleja una transformación que atraviesa a buena parte de Silicon Valley: las empresas están reduciendo determinadas plantillas mientras destinan cantidades cada vez mayores de capital a infraestructura, automatización y modelos de inteligencia artificial.
Google contempla inversiones de hasta 205 mil millones de dólares en infraestructura durante este año, con la IA como uno de los principales destinos del gasto.
En ese contexto, los 52 puestos eliminados representan una cifra mínima frente al volumen de inversión tecnológica, pero la salida de cuatro investigadores de alto nivel podría tener un impacto mucho mayor en términos de conocimiento y liderazgo científico.
La nueva batalla es por el talento
La salida de Dean, Ghemawat, Le y Vinyals también demuestra que los especialistas de mayor nivel tienen alternativas fuera de las grandes corporaciones.
Con enormes fondos de inversión buscando desarrollar la próxima generación de empresas de IA, los investigadores más cotizados pueden convertirse ellos mismos en fundadores y atraer capital, infraestructura y equipos propios.
Google mantiene una posición privilegiada en esta carrera, pero el éxodo de algunas de sus figuras más importantes plantea una pregunta incómoda para el gigante tecnológico: ¿puede seguir liderando la revolución de la IA si parte de quienes ayudaron a construirla ahora quieren hacerlo por su cuenta?
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