Fotografía por Reuters Chile, Miguel Liceaga, Penco, Chile.
PENCO, Chile (AP).— Una serie de incendios forestales que se propagaron por el centro y sur de Chile durante el domingo dejó al menos 15 personas fallecidas, arrasó miles de hectáreas de vegetación y redujo a cenizas decenas de viviendas, informaron autoridades, en medio de una intensa ola de calor que azota al país.
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente Gabriel Boric decretó estado de catástrofe en la región del Biobío, ubicada en la zona centro-sur, así como en la vecina región de Ñuble, situada a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
La declaratoria permite reforzar la coordinación con las Fuerzas Armadas para combatir alrededor de dos docenas de incendios que, hasta el momento, han consumido unas 8 mil 500 hectáreas y obligado a evacuar a cerca de 50 mil personas, detalló el ministro de Seguridad, Luis Cordero.
“Todos los recursos están disponibles”, escribió Boric en su cuenta de X.
Sin embargo, autoridades locales señalaron que durante varias horas del domingo la devastación avanzó sin control y que la asistencia del gobierno central no se hizo presente en diversas zonas afectadas.
“Estimado presidente Boric, de corazón, llevo aquí cuatro horas, una comunidad está en llamas y no hay presencia (del gobierno)”, reclamó Rodrigo Vera, alcalde del poblado costero de Penco, en Biobío. “¿Cómo puede un ministro no hacer nada más que llamarme para decirme que los militares llegarán en algún momento?”
Los equipos de bomberos trabajaron para contener el fuego, aunque las ráfagas de viento y las altas temperaturas —que superaron los 38 grados Celsius— dificultaron severamente las labores de control.
Habitantes de las zonas afectadas relataron que el avance del fuego los sorprendió durante la madrugada, dejándolos atrapados en sus viviendas.
“Mucha gente no evacuó. Se quedaron en sus casas porque pensaron que el fuego se detendría al borde del bosque”, contó John Guzmán, de 55 años, mientras observaba Penco cubierto por una densa nube de humo anaranjado. “Estaba completamente fuera de control. Nadie lo esperaba”.
Aunque el balance nacional de daños materiales sigue en evaluación, autoridades municipales de la zona de Concepción confirmaron la destrucción de al menos 253 viviendas.
“Huimos corriendo, con los niños, en la oscuridad”, relató Juan Lagos, de 52 años, también residente de Penco, donde el incendio consumió amplias zonas urbanas, incluidos automóviles, una escuela y una iglesia.
De acuerdo con los reportes oficiales, se localizaron cuerpos calcinados en campos, viviendas, carreteras y vehículos.
“Por lo que vemos, hay gente que murió… y la conocíamos bien”, lamentó Víctor Burboa, de 54 años. “Todos aquí la conocíamos”.
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