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México se vuelve pieza clave de la cadena tecnológica
La expansión de inversiones en semiconductores, electrónica y equipos para centros de datos ha permitido que México gane terreno como proveedor de componentes esenciales para la industria de la inteligencia artificial.
El Banco Mundial destaca que cerca de la mitad de las exportaciones mundiales de productos utilizados para construir sistemas de IA provienen de países en desarrollo, entre ellos China, México, Malasia, Vietnam y Tailandia.
La posición mexicana también está relacionada con su cercanía con Estados Unidos, las ventajas comerciales del T-MEC y su infraestructura de manufactura avanzada, factores que han favorecido la relocalización de cadenas productivas.
Exportar tecnología no significa adoptarla
El crecimiento de las exportaciones contrasta con el nivel de adopción de inteligencia artificial dentro del país. De acuerdo con el informe citado, México todavía no figura entre las naciones líderes en el uso de estas herramientas.
Una encuesta retomada en el estudio señala que 34.6% de las personas consultadas en México afirmó sentirse más preocupada que entusiasmada por la adopción de la IA, mientras que 12.6% manifestó principalmente entusiasmo.
Para el organismo internacional, el reto consiste en que México no se limite a fabricar los componentes que necesita la industria, sino que también aproveche la IA para elevar la productividad, mejorar servicios y fortalecer las capacidades laborales.
La IA podría transformar el empleo
El Banco Mundial estima que 16.2% de los empleos en las economías en desarrollo podría incrementar significativamente su productividad gracias a la inteligencia artificial.
El organismo sostiene que el potencial de esta tecnología no necesariamente está en sustituir trabajadores, sino en proporcionarles herramientas que les permitan realizar sus actividades de manera más eficiente.
También advierte que para aprovechar estos beneficios será necesario reducir las brechas existentes en infraestructura, conectividad, habilidades digitales y calidad institucional.
No se necesitan gigantes tecnológicos para aprovecharla
Indermit Gill, economista jefe del Grupo Banco Mundial, señaló que los países en desarrollo no necesitan crear modelos complejos ni construir grandes centros de datos para comenzar a beneficiarse de la IA.
Una alternativa, explicó, es adaptar herramientas de bajo costo a las necesidades locales, con aplicaciones que pueden mejorar áreas como salud, educación, justicia y asistencia agrícola.
Para México, el siguiente desafío será convertir su posición como proveedor internacional de infraestructura para la IA en mayor adopción tecnológica dentro del país, de manera que el crecimiento de este sector también se traduzca en productividad, innovación y beneficios para la población.
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